Capitulo 2. El Estado terrorista y su faz clandestina.
Introducción.
La doctrina de la Seguridad Nacional y el Estado contrainsurgente.
La doctrina de la Seguridad Nacional es el fundamento de los Estados Militares y de los Estados Terroristas. Con esta doctrina se lograría defender a la Nación de la infiltración del comunismo.
En un primer momento la politica de los Estados Unidos para Latinoamerica era fortalecerla para el caso de algún ataque exterior (por parte de la URSS), proveyendo armas y dinero a las Fuerzas Armadas latinoamericanas.
La revolucion Cubana y la guerra de Vietnam, hacen que se tenga en cuenta que no es necesaria la intervencion directa de la URSS para desestabilizar algunos gobiernos.Con la derrota en Vietnam, el servicio militar en EE.UU. deja de ser obligatorio, entonces EE.UU. debera arreglarselas en Latinoamerica sin fuerzas propias.
Una forma de lograr esto será adoctrinando a los militares de otros paises en la Escuela de las Américas.Como dijo Nixon, la Nación directamente amenazada deberá proveer de los recursos humanos necesarios para su defensa.
Entre 1973 y 1977 EE.UU. proporcionó a los gobiernos latinoamericanos 4.300 millones de dolares en armamento y créditos. El primer nivel de esta contención seria la policia, según Alexio Johnson, subsecretario de Estado de EE.UU.: “la policía puede ocuparse de las amenazas al orden interno en sus etapas de formación. Si no estuviera preparada para ello se requeriría de una ‘cirugía mayor’ para remediar estas amenazas y una acción así es dolorosa, cara y desgarradora.”
De esta forma las fuerzas armadas se ‘desnacionalizaron’ y pasaron de defender las fronteras nacionales a defender el capital extranjero.
Del terror paraestatal al Terrorismo de Estado
En 1966 el golpe militar derroca a Illia, quien no daba seguridad a los intereses de las clases dominantes, anulando los contratos petroleros y sin grandes intenciones de reprimir a la CGT.
El Cordobazo muestra la fuerza del movimiento obrero. La juventud radicalizada impaciente deriva en guerrillas urbanas.
La violencia social preocupa al Pentágono. Aun que no representa un peligro real dificulta la aplicación de las politicas dictadas por el FMI.
Para “solucionar” estos inconvenientes llega como embajador de EE.UU. Robert Hill, encargado de derrocar el gobierno de Arbens en Guatemala.
Para esta época ya empiezan las torturas y asesinatos, pero que no pueden encuadrarse como terror estatal. Tambien aparecen los asesinatos de prisioneros en las cárceles (Trelew).
El terrorismo paraestatal comienza de la mano de los sectores de derecha del peronismo y bajo la sombra de Martínez de Hoz. De la union con el Comisario General Alberto Villar, surgirá la Alianza Anticomunista Argentina, organización que pagará cada asesinato con fondos del Estado. En Cordoba aparecerá después un “Comando Libertadores de América”, con menor dependencia de las FF.AA. pero mas vinculada a sectores políticos. Desde finales de 1973 hasta el golpe del 76, estas organizaciones secuestraron y asesinaron a mas de 300 personas y personalidades.
Sin embargo, estos crímenes no lograron bajar el nivel de conflicto y protesta, como fue la huelga general de Villa Constitución.
Para combatir la guerrilla urbana y un frente rural en Tucumán el Poder Ejectivo autoriza la intervención directa de las FF.AA., el propio decreto del PE contiene 3 puntos que se enseñan en la Escuela del Canal de Panamá: represión física, acción cívica y acción psicológica.
El operativo en Tucumán significó la militarización de la vida tucumana, ademas de la lucha contra la guerrilla, se produjeron secuestros, la creacion del primer centro clandestino de detención, interrogatorios y torturas.
Luego de la experiencia en Tucumán las FF.AA., se consideraron maduras para aplicar el mismo accionar a nivel nacional.
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